domingo, 2 de agosto de 2015

La leyenda de "nomeolvides"


El "nomeolvides" o miosota, es una flor pequeñita,  azul, con un poquito de rojo. Nació así: Cuando Dios creó el mundo, dió nombre y color a todas las flores. Una flor chiquitina le supelicaba: - ¡No me olvides! ¡No me olvides! Pero como su voz era tan fina, Dios no la oía. Por fin, cuando el Creador hubo terminado, pudo oír esa vocecilla y se volvió  a la planta. Más ya todos los nombres estaban dados. La plantita no cesaba de llorar, pero Dios la consoló: - No tengo nombre para tí; pero te llamarás "nomeolvides". Y por colores te daré el azul del cielo y el rojo de la sangre. Y además le dijo que serviría para acompañar a los muertos y para consolar a los vivos.

Leyenda nórdica, recogida en la "Antología de leyendas de la literatura universal" por Diego de García; Editorial Labor, Madrid, 1953, pág. 1104, t. II.

domingo, 19 de julio de 2015

¿Cuál es la causa de que mueran los seres inferiores?


Otra causa de muerte, además de la falta de alimento, entre los seres inferiores, es el asesinato, si se nos permite que le demos un nombre tan repugnante. Este no es muy aplicable al mundo vegetal, pues la plantas, por lo general, no viven unas a costa de las otras; pero un número enorme de plantas nuevas mueren devoradas por los animales y cierto número de animales mueren, porque sus cuerpos son invadidos por plantas diminutas que medran a costa de ellos. 

En el mundo animal las distintas especies se devoran sin cesar unas a otras para procurarse el sustento. No debemos creer que esto constituya un proceso cruel que envuelva terribles dolores, porque no es así, en realidad. Los animales no sufren el dolor en la proporción que nosotros, y su muerte es, por regla general, dulce y benigna. Una sola criatura humana padece durante el curso de su vida y su muerte muchos más dolores y angustias que muchos animales juntos.

Lo que llamamos enfermedad, cosa mucho más dolorosa y cruel que el hecho de ser muerto de una manera instantánea, equivale a muchas muertes entre los seres inferiores. La muerte, pues, en el hombre, tal como en el estado presente la padecemos, tiene todos los caracteres de un castigo.

De "El Tesoro de la Juventud o Enciclopedia de Conocimientos", tomo VII; W. M. Jackson, Inc., Editores, s/f.         

miércoles, 8 de julio de 2015

Terminación...

 

Ya se abandone a sí mismo, ya se combata quirúrgicamente, el cáncer del recto ocasiona siempre la muerte más o menos tarde. Una veces el paciente sucumbe de una oclusión intestinal, otras veces de una rotura del intestino y de la peritonitis consecutiva; en otros casos, sumido en una caquexia profunda, ocasionada por la persistencia de los dolores, la abundancia de las hemorragias, los derrames purulentos, la privación voluntaria de los alimentos, y en fin, la infección general del organismo, propia del cáncer; el enfermo sucumbe en mayor grado de postración, conservando hasta el fin todo su conocimiento.

De los "Elementos de Patología y Clínica Quirúrgicas" del Dr. Moynac; Moya y Plaza editores, Madrid, 1877.

sábado, 30 de mayo de 2015

Odio visitar los cementerios...


Odio visitar los cementerios el Día de Todos los Santos. El espectáculo de las ofrendas florales multitudinarias, rito mediante el cual los que están arriba tratan de aplacar el terror que les inspira quienes ya están abajo, me parece una abyección a duras penas disfrazada de sentimentalismo.

Cuando veo esas ancianas rigurosamente enlutadas moverse entre las tumbas floridas, como diligentes abejas de la muerte, desearía no llegar a morir nunca para no sentir el renqueante sadismo de sus pasos sobre la hierba que, indefectiblemente me cubrirá. Compadezco a los espíritus sensibles; desde sus pútridas mazmorras subterráneas, sentirán el peso de esas vidas miserables sobre sus cráneos como la más horrible de las maldiciones. La paz de los muertos no debería violarse jamás. 

Pero ya no creo, después de la atroz experiencia que he vivido, en esa supuesta paz de los muertos. O, mejor dicho, en la paz de algunos supuestos cadáveres, si es que por este término entendemos a los cuerpos cuya descomposición nos induce a creer que están "absolutamente" privados de sensibilidad. Una oscura intuición, que mi mente se esfuerza en vano por no considerar una evidencia, me dice que el imperio de la muerte no es a veces tan completo como desearían algunos desdichados.

De "Valentine", cuento de Alexander Demarest; en Biblioteca Universal de Misterio y Terror. Ediciones Uve, Madrid, 1981.

miércoles, 27 de mayo de 2015

Ordenanza sobre pompas fúnebres


Buenos Aires, noviembre 19 de 1902.

Art. 1° - Queda prohibido a los propietarios de pompas fúnebres colocar paños, cortinados y alfombras en las capillas ardientes que se improvisen en las  casas de los fallecidos, cuando la muerte sea producida por enfermedad contagiosa. Al efecto podrán exigir la presentación del certificado de defunción respectivo.

Art. 2° -  Considéranse enfermedades contagiosas las que figuran en la ordenanza de declaración obligatoria.

Art. 3° - En caso de contravención al artículo 1° las empresas sufrirán una multa de cincuenta pesos moneda nacional, y además estarán obligadas a someter el material empleado a una prolija desinfección en las estaciones respectivas, de acuerdo con las tarifas vigentes.

De "La Administración Sanitaria y Asistencia Pública de la Ciudad de Buenos Aires" por J. Penna y H. Madero; Editorial Kraft, Buenos Aires, 1910.

lunes, 18 de mayo de 2015

El "Cromlech"


Los "cromlechs" eran tumbas de la Edad de Piedra que consistían en círculos de piedras cubiertas, situadas a distancias regulares. Los cadáveres se colocaban sentados y con objetos de uso común a su alrededor.

De la "Historia de Civilización Española" de Rafael Altamira. Espasa-Calpe editores, Madrid, 1928.

domingo, 10 de mayo de 2015

Post Mortem LXXXIV: Antonio Machado


El gran poeta español Antonio Machado (1875-1939) yace en su lecho de muerte, cubierto con la bandera republicana, en su habitación del hotel Bougnol Quintana, Collioure (Francia), el 22 de febrero de 1939. A modo de homenaje, transcribo una de sus poesías más bellas y emotivas:


A LA MUERTE DE UN AMIGO

Tierra le dieron una tarde horrible
del mes de julio, bajo el sol de fuego.

A un paso de la abierta sepultura,
había rosas de podridos pétalos,
entre geranios de áspera fragancia
y roja flor. El cielo
puro y azul. Corría
un aire fuerte y seco.

De los gruesos cordeles suspendido,
pesadamente, descender hicieron
el ataúd al fondo de la fosa
los dos sepultureros...

Y al reposar sonó con recio golpe,
solemne, en el silencio.

Un golpe de ataúd en tierra es algo
perfectamente serio.

Sobre la negra caja se rompían
los pesados terrones polvorientos...

El aire se llevaba
de la honda fosa el blanquecino aliento.

Y tú, sin sombra ya, duerme y reposa,
larga paz a tus huesos...

Definitivamente,
duerme un sueño tranquilo y verdadero.

           Antonio Machado