miércoles, 20 de enero de 2010

El misterioso admirador de Edgar Allan Poe faltó a su cita

Es lo que Edgar Allan Poe, llamaría: "todo un misterio insoluble": Cada año durante las últimas seis decadas, un visitante dejó un ramo de rosas y media botella de coñac en la tumba de Poe en el aniversario del nacimiento del escritor . Este año, el martes, nadie se presentó.

¿Encontró el misterioso admirador la muerte? ¿Será escuchado desde el más alla? La ausencia del visitante sólo profundiza el misterio sobre su identidad. Una posibilidad baraja que fuera un poeta de Baltimore y conocido bromista que murió la semana pasada a sus 60 (y pico)años. Sin embargo, hay poca o ninguna evidencia para sugerir que él era el hombre.

2 comentarios:

Se nos ocurrio que... dijo...

Además, si durante seis décadas llevó a cabo tal ritual, difícil que lo haya comenzado de gurí :D.

Parlanchín dijo...

Muchas gracias por comentar en mi blog. Con respecto al tema de las visitas a la tumba, es seguro que se trata de diferentes personas que a lo largo del tiempo han cumplido con el rito de homenajear a Valentino. Estoy seguro que dentro de 50 alguien seguirá yendo a dejarle una flor..