lunes, 24 de enero de 2011

Rigor Mortis


Morimos, está dentro de nuestra condición de ser vivo. Pero una vez muertos, no todos los seres vivos nos comportamos igual. Los animales, y las personas como una especie más del reino animal, experimentamos a las pocas horas de la muerte un hecho muy peculiar que recibe el nombre de rigor mortis. Todo empieza a las pocas horas del momento de la muerte. Las articulaciones de todo el cuerpo se van agarrotando poco a poco hasta que se quedan totalmente fijas. Dependiendo de la temperatura ambiente, la humedad y otras condiciones ambientales, el rigor mortis puede durar hasta tres días. Pero para entender la razón por la cual le sucede esto a nuestros cuerpos, primero tenemos que entender el funcionamiento de nuestro organismo. El músculo esquelético está compuesto de fibras musculares. Estas fibras son de dos tipos (actina y miosina), las cuales están entrelazadas en una serie de bandas de distinta composición (A, H e I). Cuando queremos contraer un músculo, el sistema nervioso central envía un impulso al músculo en cuestión para que libere acetilcolina que, tras una serie de procesos bioquímicos, concluye en una liberación de iones de calcio. Esto a su vez ocasiona unos cambios en la conformación de los tipos de fibras musculares que finalmente terminan provocando que el músculo se contraiga tras el acoplamiento de la actina y la miosina. En este momento, una molécula de ATP se une a la miosina, lo que provoca que ésta y la actina se desacoplen, volviendo a la posición original y desencadenando la reintroducción de los iones de calcio que se habían liberado al comienzo del proceso. ¿Y qué tiene que ver todo esto con la muerte y el rigor mortis? Pues mucho más sencillo de lo que parece. Cuando nos morimos, el corazón se para, dejando de bombear sangre al resto del organismo. Con ello la circulación sanguínea se para, y consecuente mente termina el intercambio de gases y la captación de oxígeno, una molécula esencial para la formación del ATP. Pero son muchos los procesos que no paran con la muerte como tal. La contracción de los músculos continúa, con la liberación de iones de calcio, que provocan el acoplamiento de la miosina y la actina, pero las moléculas de ATP ya no se pueden generar por la falta de oxígeno, provocando que no exista la relajación posterior. La liberación de calcio continúa, y termina en lo que conocemos como rigor mortis. Y entonces, si el ATP no se puede metabolizar, ¿por qué para el rigor mortis? La respuesta está en la descomposición del propio organismo. Pasadas 72 horas, el cuerpo comienza a entrar en descomposición, y con ello se pierden todas las funciones biológicas del cuerpo. Dependiendo de los factores ambientales, así como de lo que estuviera haciendo el individuo en el momento de su muerte, el rigor mortis puede aparecer justo en el momento de la muerte, o no llegar a aparecer nunca. Si alguien muere haciendo un gran esfuerzo físico a una temperatura cálida, justo después de la muerte puede aparecer lo que se denomina espasmo cadavérico, una situación que también mantiene la rigidez de articulaciones y músculos antes de que el rigor mortis aparezca. En el otro extremo, si alguien muere a temperaturas extremadamente bajas, la congelación retrasar el rigor mortis e incluso puede evitar si aparición final. Hablar del rigor mortis en personas suele ser un tema un tanto tétrico, pero como bien apunté al comienzo, el rigor mortis es algo que también les sucede a los animales cuando mueren. Podría ser un hecho totalmente trivial, pero como dato curioso merece la pena saber que la carne se considera más tierna si el animal ha pasado el rigor mortis. Dependiendo de los factores ambientales, así como de lo que estuviera haciendo el individuo en el momento de su muerte, el rigor mortis puede aparecer justo en el momento de la muerte, o no llegar a aparecer nunca. Si alguien muere haciendo un gran esfuerzo físico a una temperatura cálida, justo después de la muerte puede aparecer lo que se denomina espasmo cadavérico, una situación que también mantiene la rigidez de articulaciones y músculos antes de que el rigor mortis aparezca. En el otro extremo, si alguien muere a temperaturas extremadamente bajas, la congelación retrasar el rigor mortis e incluso puede evitar si aparición final. Hablar del rigor mortis en personas suele ser un tema un tanto tétrico, pero como bien apunté al comienzo, el rigor mortis es algo que también les sucede a los animales cuando mueren. Podría ser un hecho totalmente trivial, pero como dato curioso merece la pena saber que la carne se considera más tierna si el animal ha pasado el rigor mortis.

Fuentes y más información:



3 comentarios:

Anónimo dijo...

Gracias por la info esta muy interesante.

Marina Sicora dijo...

Es morboso pero re interesante, gracias por compartirlo, besote agus!

Parlanchín dijo...

Me alegra que les haya gustado el material y si consiguen algo que les parezca interesante, no dejen de enviarmelo. Saludos...