sábado, 10 de marzo de 2012

Los estudios de Theodore Gericault en la morgue de París para "La Balsa de la Medusa"







Estudios realizados  en la morgue por Gericault para "La Balsa de la Medusa" en 1818.

"La Balsa de la Medusa" de Theodore Gericault

Theodore Gericault (Francia, 1791-1824) fue un pintor francés muy influyente en su época y uno de los principales y primeros artistas del romanticismo del siglo XIX. Su obra más conocida es "La balsa de la Medusa" (1818- 1819, Museo del Louvre), de grandes dimensiones y expresión sobrecogedora. En 1816 el barco Medusa, del gobierno francés, naufragó a causa de una tempestad, y muy pocos de sus tripulantes lograron salvarse después de muchos días a la deriva en una balsa improvisada. Géricault pintó el momento culminante del episodio, cuando los náufragos avistaron el barco de salvamento. La combinación inquietante de figuras idealizadas y la agonía que plasma con extremado realismo, así como su gigantesco tamaño y la minuciosidad de los detalles desataron una tormentosa controversia entre los artistas de tradición neoclásica y los que tenían una opinión diferente sobre los temas que debía tocar la pintura. Géricault rompió en este cuadro con todas las reglas del neoclasicismo, excepto las de la composición. Para su realización, el autor se sirvió de una serie de estudios y bocetos que realizó en la morgue judicial de París de los cuerpos que le sirvieron de modelos para los personajes de su famoso cuadro que como bien dice Salomón Reinach se aproxima más a Miguel Ángel que a la antigüedad.

1 comentario:

Parlanchín dijo...

THEODORE GERICAULT (1791-1824): Aunque su vida fue corta desempeñó un papel eminente en la historia del arte francés, porque resucitó con más fuerza y atrevimiento la tradición de Gros. Su "Balsa de la Medusa" (1810), como "Los Apestados de Jaffa" de Gros, se aproxima más a Miguel Ángel que a la antigüedad. Con esta obra maestra "el movimiento y lo patético volvieron a entrar brillantemente en las artes". Gericault estuvo en Inglaterra para exponer la "Balsa de la Medusa", trayendo de ese país nuevas ideas sobre la belleza del color, muy distintas del embadurnado de los discípulos de David; tiene a la vez de los ingleses y de Rubens en sus admirables estudios de caballos, como el cuadro de "Las carreras de Epsom", que está en el Louvre, primer ejemplo del "galope tendido" del arte francés. Su "Coracero herido" y su "Oficial de cazadores", grandes figuras épicas anteriores a su viaje a Inglaterra, todavía son de una tonalidad y un dibujo muy convencionales. El heredero de Gericault fué Delacroix (1798-1863).