sábado, 30 de octubre de 2010

El fantasma de los muertos vigila

El fantasma de los muertos vigila es una pintura al óleo de Paul Gauguin (1848-1903).




Representar las costumbres tahitianas supone todo un reto para Gauguin. En este lienzo recoge el miedo de aquellas gentes al espíritu de los muertos, utilizando para ello a una joven desnuda, de espaldas sobre una cama, que mira al espectador con ojos de sorpresa. Según el propio pintor, se trataría de su compañera, Tahamana. Al fondo de la escena encontramos el fantasma de una mujer como si fuera una máscara, recortada sobre un fondo violeta en el que destacan destellos ya que las creencias indígenas asimilaban las fosforescencias nocturnas con los espíritus de los muertos. El cuerpo tostado de la joven contrasta con el color amarillento de las sábanas y éstas, a su vez, con el azul oscuro de la tela del colchón, jugando con contrastes simultáneos. La postura de la modelo interesa a Gauguin por "las líneas y el movimiento... pintando el cuadro de manera sencilla, para que resultase salvaje e infantil" como el mismo pintor escribe. Curiosamente fue considerado indecente por la crítica cuando se presentó en París, alejándose del infantilismo que quería transmitir Gauguin con el cuadro. Posiblemente el artista se inspiró para realizar esta obra en la Olimpia de Manet, por la que sentía gran admiración. 

Vía  │ ArteHistoria

domingo, 24 de octubre de 2010

Autopsia IV

En este caso se trata del cuerpecito de una niña pequeña que fue violada y asesinada salvajemente y que yace en la sala de autopsias en los años 30.

Autopsia III

Fotografía de cuerpo de un tal Warre Curtis muerto de un balazo tras batirse a duelo en 1902. El motivo del duelo fue la posesión de un caballo en un caso que conmovió a la opinión pública de su pueblo en ese momento..

sábado, 23 de octubre de 2010

Post Mortem XVIII

Juzguen ustedes el resultado de esta fotografía en la que el fiambrecito aparece de pie, abrazando a su hermana, sostenido por abrazaderas y con los ojos cerrados. Resulta curioso preguntarse porque no se abrieron los ojos manualmente ya que se pretendía conseguir una ilusión de vida. Quien sabe, quizás el aspecto de los ojos abiertos hubiera sido demasiado chocante...

lunes, 20 de septiembre de 2010

Caminando hacia la propia tumba...


Una ceremonia de los indios Torajas de Indonesia implica exhumar a los cadáveres y hacerlos "caminar" hacia su propia tumba...

martes, 31 de agosto de 2010

La autopsia de una santa


Impresionante y magnífica fotografía en blanco y negro de la autopsia de Josefina Vilaseca Alsina (1940-1952), una niña de Horta de Avinyó (Barcelona) que está en proceso de beatificación. Su caso es de una gran sordidez ya que detrás de ella estaba la iglesia franquista que quería tapar un caso de pederastía y muerte cuyo verdadero responsable era un miembro de la propia iglesia franquista , el cura-párroco de su parroquia y no el infeliz que pagó por ello.                    

domingo, 29 de agosto de 2010

El suicidio del Principe de Condé


Louis Joseph de Bourbon (1756-1830), noveno y último Príncipe de Condé y Duque Enghien, además de Príncipe de Sangre Real. La mañana del 27 de agosto de 1830, el Príncipe de Condé fue encontrado estrangulado con una cuerde en el cuello, cuyo extremo se encontraba atado a una ventana, extrañamente los pies del duque tocaban tierra. Nada en el vida de Luis Enrique hacía presagiar una acción suicida. Rápidamente circuló el rumor que había sido mandado a asesinar por Luis Felipe de Orleans y su esposa María Amalia para hacerse con la fortuna heredada de su hijo.

El confesor de Luis Enrique, el abad Pellier de Lacroix, declaró públicamente que el último príncipe de Condé era inocente de su muerte (el suicidio era proscrito como delito y herejía). La tesis del asesinato, sin pruebas concretas, se basaba en la presunta intención que tenía Condé en modificar su testamento en favor de Enrique de Artois, Duque de Bordeaux. Al saber esto, los padres del heredero habrían encargado el asesinato emulando un suicidio.

Los Orleans y sus seguidores se empecinaron en demostrar su inocencia basándose en la amistad que tenían con Condé, además de las falta de pruebas de que éste último quisiera modificar su testamento. Hoy se sostiene que la causa más probable haya sido un intento de estrangulamiento practicado con fines eróticos. En esto habría estado implicada su antigua amante la Baronesa de Feuchères, quien en un intento de encubrir la vergonzosa situación, simuló un suicidio con la ayuda de su hermano.